sábado, 24 de noviembre de 2012

¿Cuando iré a desperar?.



En una noche solitaria
contando historias, recuerdos,
flores marchitas, deshojadas,
sin perfume, de metal,
me pregunto confundido
¿Cuando iré a despertar?

Pienso en tu cálido abrazo,
en tu tierno suspirar,
en como manejas las cosas
para todo mejorar.
Pienso en aquellos momentos
que disfrutas conmigo estar,
en que juntos caminamos,
y no necesitamos hablar,
pues la mirada nos cuenta
lo que queremos contar.

Y me pregunto confundido
¿Cuando iré a desperar?

Con tanto amor en el aire,
con tantas ganas de amar,
no puedo amar a nadie,
y me vuelvo a preguntar
¿Será que sigo vivo?
¿Cuando podré despertar?


Seguro que volverás.



Han pasado ya muchos días,
parece estar todo igual,
la distancia no ha quitado,
de mi mente, tu mirar.

Te dije adiós esa tarde,
pensé que no volverías más,
cayeron lágrimas doradas,
de mis ojos, en el mar.

Pero estoy aún convencido
que vale la pena esperar,
puedo escribir mi historia,
y tenerte en mi final.

Porque cuando la marea se calme,
y escuche tu voz al pasar,
sabré entonces que nunca,
nunca me vas a olvidar.

Porque cuando la luna se apague,
y vea tus ojos brillar,
sabré entonces que siempre,
siempre me recordarás.

Aunque miles de gaviotas,
dejen hoy de volar,
aunque los árboles estallen,
y se cubra esta ciudad,
yo estaré seguro,
seguro de que volverás.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Distante Amistad.



Ahora, que tengo Tantas ganas de conversar,
ahora la distancia tengo que soportar.
Como una estaca clavada,
como un fiero puñal,
atormenta mi vida,
debilita mi andar.

Necesito contarte
como el tiempo al pasar,
me deshoja cual árbol,
me desgasta sin más.
Necesito que escuches
lo que oculto en mis sueños,
lo que espero lograr,
como la vida es inerte
si a mi lado no estás.
Necesito, mi amiga
mis palabras dejar,
que libremente despejen
las bandadas de pájaros
que en mi cabeza están.

La distancia coarta
mi ansiada realidad.
Sin embargo yo espero,
que aunque pasen los años,
aun pueda contar,
con algo tan maravilloso
como lo es tu amistad.

Ilusión, solo eso.



Todo habla de ti.
Si estuvieras ahora
todo lo que me rodea,
dejaría de existir.
No sería necesario
ni siquiera el aire,
para vivir.

Todos los caminos
me conducen a ti.
Mis piernas nunca se cansan,
de este ir y venir,
porque saben que a lo lejos
esperas allí, por mi.

Sentado te observo en mi mente,
(tu no estás aquí)
converso contigo a tu lado,
en aquel viejo café.

Los dos contamos historias,
sucesos incapaces de vivir,
pero eso no es lo que importa,
solo basta que estés aquí.

No habrá distancia imposible
para nosotros cubrir,
cuando perdamos el miedo,
y decidamos huir.

Es la hora de Partir.


Es la hora de partir,
con mi corazón entre tus manos,
con mi mente en tus abrazos,
con todos los recuerdos anudados.

Es la hora de partir,
y la incertidumbre me acorrala,
cuando pienso en el mañana
cuando solo quede tu ausencia,
cuando el sol no me acompañe
y las estrellas se desarmen en el alba.

Es la hora de partir,
de marchar de este lugar
que ha dejado tantas cosas
impregnadas, llenas de felicidad.

Es la hora de partir,
espero verte muy pronto,
para de nuevo salir
a perseguir nuestros sueños
a caminar por ahí.

Es la hora de partir,
y no quiero dejarte ir,
se desarman todos mis miedos
cuando tu estás aquí.

Es la hora de partir,
solo te pido recuerdes,
lo que hoy queda de mí.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Quisiera ser.


Quisiera ser las palabras que escribes,
el poema que aun no has terminado,
la soledad que hoy se encuentra a tu lado
y ese pensamiento que en tu mente queda rondando.
Quisiera ser las emociones que se desprenden
de tu mirar, de tu voz, de tu infinito amor;
las emociones que tienes cuando te vas
y dejas todo lo demás atrás,
esperando poder el cielo tocar.
Quisiera ser el pacto entre la razón y el corazón,
quisiera ser el sueño que te desvela por las noches
ese que vuelves a soñar, rogando que se vuelva realidad.
Quisiera ser el abrazo escondido
entre tanto cariño, entre tanto dolor.
Y poder descifrar el secreto que has guardado,
al mirar el cielo estrellado, al tomarte de mi mano.

Pero como las olas del mar,
cuando más te busco, más te vas,
cuando ya te tengo, tu tienes que marchar.
Como las nubes lentamente
desaparecerás, y yo quedaré esperando
rogando a tu lado volver a estar.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Resiste.


Muchas veces tienes ganas de dejar,
de dejar caer tus brazos,
sientes que no das más,
que la vida te ha golpeado,
que te ahogas en un mar.
Te preguntas por qué
todo pareciera invalidar,
los esfuerzos que tu haces
para ver la luz brillar.
Como pétalos al viento
empiezas a divagar,
ya no tienes sueños ni metas,
es pesado el caminar.
Y tu mente se detiene
porque no quieres pensar
qué será de todo eso
que un día solías amar.
Muchas veces te vence
el desgano y no quieres despertar,
ni empezar un nuevo día,
porque todo es vanidad.

Sin embargo yo te digo,
que aún puedes luchar,
que la mañana siempre llega,
el sol nuevamente brillará.
No te detengas aunque
la marcha debas bajar,
nuca pares por completo
siempre da un paso más.
Si te faltan las fuerzas,
mi mano te ayudará,
cuando tu vista se canse,
mis ojos te guiarán.
No te olvides que un amigo,
en mí encontrarás.
La marea en su oleaje
la esperanza traerá,
la niebla de la mañana
se desvanecerá,
y aunque hoy no te levantes,
sueña que todo mejorará.
Siempre tienes a tu lado
alguien en quien confiar,
en quien apoyar tu cabeza,
a quien puedes abrazar.
No te detengas ahora,
es hoy cuando debes luchar,
no te detengas por nada,
y la meta alcanzarás.
Resiste, solo resiste
da tan solo un paso más. 

sábado, 10 de noviembre de 2012

Tiempo del adiós.



Cuando se acaba el amor,
ya no quedan hojas por caer,
el viento se va llevando el querer,
y la soledad asecha otra vez.

Porque el tiempo, que pasamos
ya no volverá,
y las cosas, que dijimos
con la noche morirán.

El silencio se establece
otra vez en tu mirar,
para que nuevamente
des un paso atrás.

Cuando se acaba el amor,
es hora de decir que no.
De caer al vacio
y quedarse sin voz

Sin llanto, sin razón,
sin lagrimas que alivien
el inmenso dolor,
que nos deja el adiós.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Ha pasado el tiempo.




Ya ha pasado el tiempo,
casi un año desde aquella vez,
en que te vi radiante,
dibujando mi sonrisa en la pared.
Mi mente se rellena de momentos,
de instantes en los cuales
conversamos nada más,
de la vida, de los sueños,
de las cosas que vendrán.
Parecía que nada nos podría separar,
parecía que tenia entre mis manos
un tesoro sin igual, más valioso que las joyas,
más valioso que el coral.
Pero debo acostumbrarme
a vivir la realidad,
no puedo estancarme en los sueños,
en las cosas de la edad,
aunque me falte una pieza
debo comenzar,
rearmar el rompecabezas,
volver a intentar.
Espero que todo conduzca,
a tu anhelada amistad,
que todos mis esfuerzos
se tornen en verdad,
amiga por favor
no me dejes entrar,
en esta inmensa oscuridad,
de saber que estás tan lejos,
aumentando mi soledad.

Te extraño, nuevamente.


Te miro
y me doy cuenta que te extraño.
Las cosas ya no son lo mismo,
el viento ya no sopla tanto,
mis lagrimas se siguen derramando,
cuando te miro y me doy cuenta
que te extraño.
El sol ha dorado mis recuerdos,
los cisnes, negros se han vuelto,
y mi conciencia reclama tu perdón,
porque no es lo mismo esto sin tu voz.
Si tan solo pudiera retener,
aquel momento, aquel ayer,
si tan solo mi abrazo congelara
lo que quedó en ese mes...
Te extraño, nuevamente te extraño...