domingo, 2 de marzo de 2014

Hoy Callo.



Hoy callo porque debo,
las palabras austeras en mi pecho
resuenan cual tambor y rompen el silencio.

Hoy callo porque debo,
guardar silencio no quiero
pero si hablo, sollozaré al hacerlo.

Todo este infinito tiempo
me mantuve cautivo en los versos,
porque escribir es más fácil,
 y hablar ahora no puedo.

¡Que será de mi si muero,
consumido por este sórdido silencio!
¡Que será de las alondras que anidan en mi pecho!

Porque a tu amor lo mantuve en secreto,
por ser el mismo amor, amor de otro en silencio.

Ahora marchar yo debo,
para dejar volando mis miedos,
y olvidar para siempre
tu amor...y mi silencio.

domingo, 19 de enero de 2014

Conocerte.



Que bueno es que te cruces por mi camino,
encontrarme en tus ojos
inundados de nostalgia,
cargados de esperanza.

Que bueno es conocerte,
poder amarte y soñarte,
encontrarte en mis pensamientos
dibujarte con sentimientos.

No hay distancias imposibles
no hay olvido ni temor,
porque estás aquí adentro,
dentro del corazón.

jueves, 16 de enero de 2014

Tormenta.



Un rumor de alas
trae consigo la tormenta
de la cual tu corazón no escapará.

Tu vida de a poco
se nubla de dudas,
te estremecen tus miedos,
te acuchillan preguntas.

Y no sabes todavía
que es lo que harás,
cuando te explique
que no te ama más.

Miles de flechas
tu corazón traspasarán,
dejando una herida
que otro sanará.

Solo el tiempo dirá
si valió la pena esperar
o cambiar el rumbo y escapar de la soledad.

martes, 14 de enero de 2014

Imaginé.


Imaginé, que las nubes eran barcos
que llevaban en sus cargas
las cartas que nunca escribí
y aquellas tantas que escondí.

Imaginé, tu rostro iluminado por la luna;
que tus ojos como estrellas
me guiaban por las noches
inundadas de locura.

Imaginé que el desierto florecía
cuando a mi lado aparecías,
que los mares desbordaban
cuando el amor susurrabas.

Pero un día desperté
de toda esa fantasía,
pues mis sueños se esfumaron
dejando abierta una herida.

viernes, 10 de enero de 2014

Olvidar.


Es hora de dejar, de olvidar,
de cambiar de página y volver a empezar.
Muchas fueron las veces
en que quise encajar,
las piezas de este rompecabezas
inestable como el mar.

Yo se muy bien que no te gusta,
yo se muy bien que me hace daño,
he decidido caminar por otra ruta
he decidido borrar todos mis años.

Y si el olvido es quien me espera
seré capaz de soportar,
de asumir las consecuencias de mi actuar,
pero te aseguro que no volveré atrás.

martes, 31 de diciembre de 2013

Si me voy.



Si me voy, no quiero que estés triste,
recuerda que estos caminos
tu también los recorriste.

La distancia nos aleja
solo cuando el corazón lo deja;
tu no creas lo que dicen
nadie ha muerto aunque lo olviden.

Si me voy, no quiero que estés triste,
pues los cambios son la esencia
de una vida que prospera.

No hay naufragio mas horrible
que encallar donde naciste.

Si me voy no quiero que estés triste,
recuerda, de ese modo tu también aprendiste.

No importa si te hundes
si naufragas o te pierdes,
si la vida no resulta
vale con que lo intentes.

lunes, 23 de diciembre de 2013

La ausencia permanece.



El tiempo pasa
como un rayo de luz,
no tuve tiempo de verlo
pero en medio estabas tu.

Las golondrinas se fueron
y se llevaron consigo
el perfume del rosal,
ya nada lo remplazará.

Y aquí en mi ciudad
mientras todos buscan algo de soledad,
yo me pierdo en los recuerdos
buscando que tu aroma me pueda inspirar.

Otra partida llegará
otros paisajes buscarás,
pero al final tu vida
me reclamará.

La ausencia permanece
y permanecerá
hasta que encuentres algo
que me pueda remplazar.


sábado, 23 de noviembre de 2013

Al despertar.



En la vida no cuesta nada soñar,
no cuesta nada construir con la mente
en un desierto una ciudad,
no cuesta imaginar que podemos volar,
soñar que podemos triunfar,
salir victoriosos sin siquiera luchar.
En la vida no nos cuesta soñar,
pero es muy caro el precio
que se paga al despertar.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Acostumbrar.


Me tendré que acostumbrar,
a dejar que tu nombre resuene
en el fondo de aquel bar,
donde juntos desciframos el atardecer,
donde juntos planeamos huir.
Acostumbrar a no ver 
el lago cristalino de tus ojos,
donde solía naufragar
perderme y soñar.
Me tendré que acostumbrar
a que solo me acompañe
mi sombra al caminar,
a dejar solo una huella
a la orilla del mar.
Acostumbrar,
me tendré que acostumbrar.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Mucho antes de tu encuentro.



Como siempre aquí me ves
entre los tejidos de mi mente
y las palabras siempre ausentes,
recordando que hace un año,
hace un año que no hablamos.

Fue muy rápido el destello
de tu más brillante beso,
se fue solo con el viento
a buscar un nuevo puerto.

Se quedó todo en la nada
pues las hojas ya cayeron
y aquí sigo yo aguardando,
aguardando tu regreso.

El olvido es solo un cuento
pues yo todavía siento
que mi corazón muerto
revive con tu recuerdo.

La ciudad parece oscura,
pero es hora de quitar el velo;
seguir y continuar viviendo,
pues una vida yo tenía
mucho antes de tu encuentro.