Te escribí tantas cosas
que no supiste apreciar,
similares a olas
que no llevan a ningún lugar.
A veces quisiera regresar,
pero se que todo
con el tiempo...
vuelve a su debido lugar.
Todavía recuerdo
tu ojitos brillar
bajo la leve llovizna
de la vieja ciudad.
Todavía recuerdo
tus ojitos brillar,
ojalá algún día, el recuerdo
se me pueda borrar.
Bonito poema Pablo!
ResponderEliminarCon el cambio que has hecho a tu blog se me más bonito ahora.
Saludos!!
Gracias Francisco! Un abrazo!
EliminarQue tristeza cuando el amor se va de nuestra vida, puedo notar el dolor que imprimiste en tus versos. Un abrazo.
ResponderEliminarAsí es, cuando nuestros esfuerzos parecen inútiles...y no hay nada que hacer.
EliminarAcabo de pasar por ese dolor.
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